El jefe no se porta bien

Pues no amigos, la polla que entra y sale como Pedro por su casa de ese culo tan rico y apetecible no es la de su marido, no es otra que la del último amante que se ha echado este pedazo de puta infiel. Y seguro que el esposo jamás ha podido meter ni la puntita, vamos, como si lo estuviéramos viendo. Pero como os hemos dicho en alguna ocasión que otra las mujeres son caprichosas y selectivas y suelen dar el culo al primero que pasa pero luego a sus maridos apenas les dejan ni que las toquen y siempre se enfadan cuando les piden echar un polvo.









