Conociendo a su nuevo jefe en profundidad

Si claro, es muy fácil decirle a un chaval friki y nerd que no tiene que asustarse cuando ve a una mujer madura en ropa interior, pero la realidad es que una hembra así impone a cualquiera por muy macho que sea. La madrastra de este gafotas es un pedazo de perra de las grandes y hoy quiso jugar con él seduciéndolo para, en principio, pasar un rato gracioso y reírse de él. Lo que pasó es que a este tipo de mujeres les hace falta muy poco para calentarse y cuando se dio cuenta ya tenía la polla de su hijastro no solo en toda la boca, sino en su pedazo de coño rosado, carnoso y palpitante.









