Su tía le enseñó todo lo que sabe sobre sexo

En realidad este tipo fue a merendar a casa de la abuela de su mejor amigo pero no se comió precisamente uno de sus famosos pasteles… No, ese cabrón se comió a la vieja de arriba a abajo y no imagináis lo suculento que tenía el coño, por no hablar de sus enormes tetas duras y perfectamente operadas. De una manera un otra el caso es que el chaval se pegó la mejor merienda de su vida y además gratis, aunque estamos seguros que esa zorra incluso le pagaría para que volviera a comerle el chocho de la manera que lo hizo.









