A la vieja gorda le gustaba más por el culo

Hay secretarias que trabajan en esa profesión por vocación. Esto es como el camarero o el médico que hacen su trabajo con gusto porque les llena, solo que a esta secretaria lo que realmente le llena más que el trabajo administrativo, es tener la polla de su jefe dentro de cualquiera de sus agujeros. Eficiente, servicial y siempre dispuesta a satisfacer al tipo que le paga el sueldo todos los meses, la madurita se comporta exactamente igual que una prostituta de lujo e incluso mejor, ya que encima no le cobra ni un céntimo. Menudo cuerpazo tiene la amiga chavales, qué nivel.









